El empresario Carlos Zúñiga recibe el homenaje de la peña Astur junto al torero Ginés Marín, que pide al gobierno local rectificar “este atropello a la libertad”

Zúñiga: “Tengo fe en que la Alcaldesa recapacite si quiere seguir gobernando”

La tradicional entrega de premios de la peña taurina Astur a los triunfadores de la feria de Begoña tuvo ayer grandes dosis de reivindicación de una afición que se resiste a que la plaza de El Bibio deje de albergar espectáculos taurinos, y tal y como anunció la alcaldesa, la socialista Ana González, el pasado agosto. “Cerrar la feria es un sacrilegio, esperemos que esto sea un pequeño paréntesis y ojalá volvamos a tener toros en Gijón. A ver si metemos bien la papeleta y conseguimos que se vayan”, compartió el presidente de la peña, Dionisio Montero, tras duras críticas a la Regidora. “El PSOE de antes, el de Areces o el de Fernández Felgueroso, siempre dio la cara por los toros, pero ahora están en una deriva que nada tiene que ver. Alguien de Gijón jamás se hubiese atrevido a quitarlos”, añadió Montero, que también cargó contra Alfredo Canteli, al que “debería caerle la cara de vergüenza” por su posición con los toros en Oviedo.

Los trofeos de esta pasada feria fueron para Ginés Marín como triunfador del ciclo tras salir en hombros al cortar una oreja a cada uno de sus toros de La Quinta en su debut en El Bibio. “Es una feria de la que me habían hablado maravillas, y estoy orgulloso del cariño y reconocimiento de esta ciudad. Deseo que esta situación que nos acontece a los que amamos la tauromaquia cambie, y esperemos que la alcaldesa tenga a bien rectificar este atropello a los toros y a las libertades”, pronunció el joven diestro, que poco después de la comida puso rumbo a Olivenza. El galardón al mejor toro de feria, para la ganadería de La Quinta, se lo entregarán a la familia Conradi más adelante, mientras que el premio a la mejor estocada, para Álvaro Lorenzo, han optado por suprimirlo en la peña Astur después “del plantón de última hora” que les dio el torero.

El acto, en el restaurante Casa Arturo, sirvió también para distinguir al empresario Carlos Zúñiga por “su seriedad y calidad” en la elaboración de la feria durante veinte años, primero junto a su padre y luego en solitario. “Me siento uno más en Gijón, y aunque es bonito recoger un premio no es el día más feliz. No me hago a la idea de un 15 de agosto sin toros en Gijón y reconozco que, aunque sea hombre, lloré al conocer la noticia. El Bibio siempre ha sido mi estandarte, y quieto no me voy a quedar si no me dan la prórroga, pero tengo fe en que la Alcaldesa recapacite si quiere seguir gobernando Gijón”, aportó Zúñiga.

Fuente: I. Peláez - La Nueva España/Foto: Ángel González